MAMATAYOE VIAJES: LA CIUDAD CHOCOLATERA DE MODICA

Una de las inspiraciones nuestra colección “Chocolat” han sido, sin duda alguna, las fantásticas ciudades chocolateras que existen a nivel mundial.  Localidades que atesoran cientos de años de tradición vinculadas al mundo del cacao y esconden mágicos rincones esperando a ser visitados.

No nos ha dado tiempo a viajar a todas ellas físicamente pero si hemos querido rendirles nuestro pequeño homenaje bautizando con sus nombres a todas las prendas de nuestro set Saran. Así hemos bautizado a estas prendas con lugares tan dispares como Zurich u Oxaca que se unen, sin embargo, por su amor al chocolate.

Hoy queremos centrarnos en una de estas ciudades que puede que resulte desconocida para muchas de vosotras, pero de la que os enamoraréis profundamente al terminar este post. Se trata de la ciudad siciliana de Modica, que se encuentra en el extremo más meridional de la isla, a unos kilómetros de la costa. 

Su peculiar situación en un valle le otorgan una fisonomía perfectamente reconocible gracias a la calles inclinadas que escalan la montaña con las construcciones que parecen apilarse unas sobre otras en la ladera.

Otra de sus características es el gran número de edificaciones de piedra que se conservan, la gran mayoría construidas en estilo tardo-barroco tras los terremotos del siglo XVII y que, tras resistir el paso del tiempo, albergan un montón de cafés y tiendas con encanto. Su arquitectura le ha valido para formar parte, desde 2002, de la lista de ciudades Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.

Otra de las grandes enseñas de Modica es, como no, su chocolate. Los maestros chocolateros modicanos continúan utilizando una receta con siglos de antigüedad. Poco ha cambiado la manera de hacer desde la monarquía española introdujese la receta azteca para trabajar el cacao en siglo XXVII.

En el siglo XIX, en suiza, se inventó un nuevo sistema para triturar las habas del cacao y convertirlas en un polvo muy fino  dándole al chocolate esa textura cremosa y refinada a la que nuestros paladares están acostumbrados hoy en día.

Sin embargo, esta nueva técnica no fue incorporada en Modica. Los modicanos continuaron trabajando las habas de cacao de manera artesanal lo que, sumado a la técnica de cocción y posterior enfriado que introduce burbujas de aire en la masa de chocolate, le otorga la peculiar textura rugosa y granulada menos refinada que los chocolates que conocemos. 

No obstante esta ausencia de refinamiento no va en detrimento de la experiencia al degustarlo. Encontrarás un sabor a cacao más puro e intenso así como esa especial textura, casi crujiente al morder. 

Hasta aquí nuestro minitour a la bonita ciudad de Modica.  ¿Qué os ha parecido? ¿Ya habéis probado su chocolate? Ya estáis buscando vuelos ¿verdad?.

0